El contexto de las plantas valencianas

En la primavera de 2026 la industria valenciana vive un hecho poco frecuente: dos plantas históricas, una dedicada a la fabricación de material ferroviario y otra a la producción de vehículos comerciales, registran casi el mismo número de empleados en sus nórdicas. Esta coincidencia no es fruto del azar, sino el resultado de decisiones estratégicas, inversiones recientes y cambios en la demanda del mercado europeo. A continuación desglosamos los factores que han llevado a Stadler a igualar a Ford en plantilla y por qué los analistas consideran que este equilibrio será efímero.

Stadler: expansión y nuevo contrato

La planta de Stadler en Paterna, que desde 2018 ensambla tranvías y trenes regionales para operadores de toda Europa, ha experimentado un crecimiento sostenido gracias a la adjudicación de un contrato marco con la Autoridad de Transporte Metropolitano de Valencia. Este acuerdo, firmado a finales de 2024, prevé la entrega de 120 unidades entre 2025 y 2027, lo que obligó a la empresa suiza a duplicar su turno de trabajo y a incorporar aproximadamente 350 nuevos operarios entre técnicos de ensamblaje, soldadores y especialistas en sistemas de señalización. La inversión en una nueva línea de pintura y en un taller de pruebas dinámicas también requirió la contratación de personal de calidad y de logística, elevando la plantilla total a unos 4 200 trabajadores.

Ford: la histórica planta y su situación actual

Por su parte, la factoría de Ford en Almàssera, activa desde los años setenta y enfocada en la producción de furgonetas Transit y componentes de motor, ha mantenido una plantilla estable alrededor de los 4 150 empleados durante la última década. Sin embargo, en 2023 la compañía anunció un plan de reestructuración que incluía la reducción de turnos en la línea de motores y la externalización de ciertas operaciones de stampado. A pesar de esos recortes, la demanda inesperada de versiones eléctricas de la Transit, impulsada por subvenciones regionales para flotas de reparto urbano, ha llevado a Ford a volver a contratar temporalmente a unos 200 operarios para atender los picos de producción del primer semestre de 2026.

Las claves detrás del empate de plantilla

Varios factores convergentes explican por qué ambas compañías han alcanzado cifras similares de trabajadores en un mismo momento.

  • Inversión en tecnología y capacitación: Stadler ha destinado casi 180 millones de euros a la automatización de soldadura y a la implementación de sistemas de realidad aumentada para el mantenimiento, lo que ha generado necesidad de técnicos altamente cualificados. Ford, por su parte, ha invertido en la reconversión de su línea de pintura para aplicar recubrimientos de baja emisión, requiriendo personal especializado en procesos de curado UV.
  • Demanda de material rodante y vehículos comerciales: El aumento de los desplazamientos en transporte público tras la pandemia y el impulso de los planes de movilidad sostenible han incrementado los pedidos de tranvías. Simultáneamente, el crecimiento del comercio electrónico ha elevado la necesidad de furgonetas de reparto, beneficiando a Ford.
  • Políticas de contratación temporal: Ambas empresas han recurrido a contratos de duración determinada para enfrentar picos de producción, lo que infla momentáneamente la nómina sin comprometer estructuras de empleo a largo plazo.

Por qué el hito será efímero

Los expertos del sector industrial coinciden en que la igualdad actual de plantillas no se mantendrá más allá de finales de 2027, y señalan tres razones principales.

Planes de reestructuración de Ford

Ford ha confirmado que, a partir de 2028, trasladará la producción de la versión eléctrica de la Transit a su planta de Colonia, Alemania, como parte de una estrategia de consolidación de la fabricación de vehículos comerciales en Europa central. Este movimiento implicará la reducción gradual de la plantilla almussafense en unos 800 puestos, afectando principalmente a operarios de línea y a personal de logística.

Ciclos de proyecto en Stadler

El contrato marco con la Autoridad de Transporte Metropolitano de Valencia finaliza en 2027. Aunque se espera una prórroga o un nuevo acuerdo, la tendencia histórica muestra que después de cada gran lote de pedidos la empresa ajusta su fuerza laboral a los niveles de mantenimiento y servicio, lo que podría traducirse en una disminución de entre 300 y 400 empleados una vez finalizada la fase de ensamblaje masivo.

Factores macroeconómicos y regulatorios

La incertidumbre sobre los fondos europeos Next Generation y la posible revisión de las normativas de emisiones podrían afectar tanto la demanda de tranvías como la de furgonetas eléctricas. Un escenario de menor financiación pública llevaría a una ralentización de nuevos pedidos, presionando a ambas plantas a revisar sus necesidades de personal a la baja.

Impacto en el empleo y la economía valenciana

Mientras dure el empate, la región se beneficia de un aumento significativo en la masa salarial y en la actividad de proveedores locales.

Beneficios a corto plazo

Los aproximadamente 8 300 trabajadores combinados de Stadler y Ford generan un gasto estimado de más de 200 millones de euros anuales en alquileres, servicios y consumo. Además, la presencia de ambas fábricas ha impulsado la creación de alrededor de 1 200 puestos indirectos en empresas de transporte, catering y mantenimiento industrial.

Desafíos a medio plazo

La dependencia de contratos puntuales y de decisiones estratégicas de matriz corporativa expone a la región a vulnerabilidades. Los sindicatos locales ya han solicitado la creación de una mesa de seguimiento que incluya a representantes de ambas compañías, a la Generalitat y a los principales clusters de proveedores, con el objetivo de anticipar ajustes y buscar alternativas de diversificación productiva, como la fabricación de componentes para energías renovables o la logística de última milla.