Acuerdo estratégico entre Hanwha y Thales

En junio de 2026, la compañía surcoreana Hanwha Aerospace anunció la firma de un acuerdo definitivo con el grupo francés Thales para integrar sus cohetes de largo alcance en el sistema de control de fuego X‑Fire. El convenio, suscrito en París durante la feria internacional de defensa Eurosatory, tiene como objetivo combinar la potencia de los proyectiles surcoreanos con la sofisticación del software de puntería y guiado que Thales desarrolla para artillerías de última generación.

¿Qué aporta Hanwha al X‑Fire?

Hanwha pone sobre la mesa dos familias de municiones que ya han demostrado su eficacia en pruebas de campo:

  • Cohetes guiados K239 Chunmoo de 239 mm: capaces de alcanzar blancos a hasta 85 km con guía GPS o inercial, y diseñados para disparar desde lanzaderas móviles.
  • Misiles tácticos Ure‑2 de 600 mm: proyectiles de mayor calibre que pueden transportar cargas útiles variadas y llegar a distancias superiores a 120 km cuando se emplean con sistemas de guía avanzada.

Estos sistemas ya están en servicio con las fuerzas armadas de Corea del Sur y han sido exportados a varios socios de la región Indo‑Pacífico. Su incorporación al X‑Fire busca ofrecer a los clientes de Thales una opción de munición que combine rango extendido, precisión y bajo costo logístico.

El sistema X‑Fire de Thales

X‑Fire es la solución de Thales para la gestión integral del fuego de artillería. Incluye:

  • Un sistema de mando y control que procesa datos de sensores, drones y satélites en tiempo real.
  • Algoritmos de balística avanzada que calculan la solución de disparo teniendo en cuenta variables meteorológicas, rotación terrestre y efectos de la zona de impacto.
  • Interfaces abiertas que permiten la integración de distintos tipos de municiones, ya sea de cañón, mortero o cohete.

La plataforma ya está operativa en varios ejércitos europeos y se está evaluando para programas de modernización en América Latina y Oriente Medio. La capacidad de aceptar cohetes de calibres variados sin necesidad de rehacer el software de control es una de sus mayores ventajas competitivas.

Implicaciones para la defensa internacional

La unión de la tecnología surcoreana de propulsión y la experiencia europea en sistemas de fuego tiene varias consecuencias relevantes:

  1. Mayor flexibilidad operativa: los ejércitos que adquieran X‑Fire podrán elegir entre disparar proyectiles de cañón tradicionales o lanzar cohetes de largo alcance según la misión, todo desde la misma consola de mando.
  2. Reducción de la cadena logística: al usar un único sistema de control para diferentes tipos de municiones, se simplifica el entrenamiento, el mantenimiento y el suministro de repuestos.
  3. Refuerzo de la cooperación Corea‑Europa: el acuerdo sienta un precedente para futuros proyectos conjuntos en áreas como la defensa aérea, los sistemas de guerra electrónica y la inteligencia artificial aplicada al campo de batalla.
  4. Impacto en la dinámica de los mercados de artillería: la oferta combinada podría presionar a otros proveedores a acelerar sus propios programas de interoperabilidad o a buscar alianzas similares.

Próximos pasos y calendario

Según el comunicado conjunto, la fase inicial de integración se completará a finales de 2027, con pruebas de disparo en rangos de Corea del Sur y Francia. Posteriormente, se prevé la entrega de los primeros lotes de sistemas X‑Fire equipados con capacidad de lanzamiento de cohetes Hanwha a clientes seleccionados en Europa y Asia‑Pacífico. Ambas empresas han indicado que continuarán trabajando en la mejora de los algoritmos de guía, particularmente en la fusión de datos de navegación inercial con correcciones de terreno de alta resolución.

El acuerdo también contempla un programa de capacitación conjunto para instructores y técnicos, garantizando que el personal operativo pueda explotar al máximo las sinergias entre el hardware surcoreano y el software francés. Este enfoque integral busca no solo vender un producto, sino ofrecer una solución completa que mejore la efectividad de las fuerzas de artillería en escenarios de conflicto de alta intensidad.