Una vida entre balas y montañas
Miguel de la Quadra‑Salcedo, icónico reportero de guerra y aventurero español, ha cruzado más de cinco continentes cubriendo conflictos, explorando desiertos y acompañando a tribus en los Andes. A sus 80 años, el veterano de la prensa no solo sigue activo, sino que comparte una visión inesperada sobre el envejecimiento: "El elixir de la eterna juventud es mantener la curiosidad y rodearte de gente joven".
Los primeros pasos en la prensa
Quadra‑Salcedo inició su carrera en los años 70, cuando la televisión española empezaba a abrirse a coberturas internacionales. Su primera gran oportunidad llegó al conflicto en el Líbano, donde, armado solo con una cámara y una libreta, capturó imágenes que hoy se consideran referencia de periodismo de guerra. Esa experiencia le enseñó que la curiosidad era la llave que abre cualquier puerta, incluso en los escenarios más peligrosos.
Exploraciones que forjaron su carácter
Más allá de los campos de batalla, el aventurero se lanzó a expediciones por la Ruta de la Seda, la selva amazónica y la estepa mongola. Cada travesía le permitió convivir con jóvenes locales, aprendiendo de sus costumbres y, a su vez, transmitiendo su propio legado. Según sus propias palabras, "la energía de los jóvenes es contagiosa; te obliga a seguir aprendiendo y a no conformarte con lo que ya sabes".
El secreto de la curiosidad
En una entrevista reciente, Quadra‑Salcedo explicó que la curiosidad no es solo una cualidad innata, sino un hábito que se cultiva. "Cada mañana me pregunto qué historia me espera, qué cultura desconocida puedo descubrir. Esa pregunta me mantiene despierto, incluso cuando el cuerpo ya siente el peso de los años".
Para él, la curiosidad funciona como un ejercicio mental que retrasa el deterioro cognitivo. Estudios científicos respaldan esta idea: la estimulación constante del cerebro favorece la neuroplasticidad y reduce el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, Quadra‑Salcedo lleva esa teoría a la práctica, convirtiendo cada proyecto en una clase magistral de aprendizaje.
Rodearse de gente joven: más que compañía
El reportero no habla de la juventud como un simple número de años, sino como una actitud. "Cuando viajo con jóvenes fotógrafos, periodistas o estudiantes, sus preguntas me obligan a replantear mis propias ideas. No es una relación de mentor‑mentee; es una danza de intercambio donde ambos aprendemos".
En sus últimos viajes, ha colaborado con equipos de menos de 30 años, descubriendo que la combinación de experiencia y energía juvenil produce resultados inesperados: reportajes más dinámicos, narrativas más frescas y una perspectiva que trasciende generaciones.
Lecciones que todo adulto puede aplicar
- Aprender algo nuevo cada día: ya sea un idioma, una técnica de fotografía o una receta local, el aprendizaje constante mantiene activo el cerebro.
- Buscar entornos intergeneracionales: participar en grupos mixtos, asistir a charlas o colaborar en proyectos con personas de distintas edades.
- Viajar con intención: no se trata solo de turismo, sino de sumergirse en la cultura, hacer preguntas y escuchar sin prejuicios.
- Practicar la reflexión: después de cada experiencia, anotar lo aprendido y cómo ha cambiado la visión del mundo.
Curiosidad como motor de salud física
Quadra‑Salcedo también vincula la curiosidad con la salud física. Cada expedición implica caminar largas distancias, escalar montañas o cruzar ríos. "El cuerpo se adapta a la exigencia, pero la mente es la que decide si seguimos adelante o nos detenemos". Por eso, mantiene una rutina de caminatas diarias y ejercicios de resistencia, siempre acompañados de una agenda de descubrimientos que lo motiva a seguir moviéndose.
El legado de una vida sin pausa
Más allá de sus logros profesionales, el legado de Miguel de la Quadra‑Salcedo radica en su mensaje: la edad es un número, pero la actitud determina la calidad de vida. Su frase "el elixir de la eterna juventud es mantener la curiosidad y rodearte de gente joven" resume una filosofía que invita a todos, sin importar la década de vida, a seguir explorando.
En una era donde la tecnología acelera el ritmo de la información, su ejemplo muestra que la verdadera vitalidad proviene de la capacidad de asombro y de la apertura a nuevas voces. Cada entrevista, cada expedición y cada conversación con jóvenes son piezas de un mosaico que, según él, mantiene su espíritu tan fresco como el día en que empezó a correr con una cámara de 35 mm.
Una invitación a la acción
Si deseas aplicar el consejo de Quadra‑Salcedo, comienza por preguntar: ¿qué me fascina hoy? ¿Con quién puedo compartir esa fascinación? La respuesta, según el veterano, será la llave que abra la puerta a una vida plena, curiosa y, sobre todo, eternamente joven.