Marc Vidal alerta sobre el estancamiento del salario real en España
El reconocido inversor y analista económico Marc Vidal declaró este lunes en una entrevista que, para entender la salud de la economía española, es esencial comparar los salarios reales con los de sus vecinos europeos. Según sus datos, en los últimos 30 años el salario real ha subido un 27 % en Francia, un 26 % en Portugal y solo un 6 % en España. La cifra, extraída de fuentes oficiales de estadísticas laborales, plantea preguntas sobre la competitividad y el poder adquisitivo de los trabajadores españoles.
El contexto de la afirmación de Marc Vidal
Vidal, que ha asesorado a cientos de startups y fondos de inversión, explicó que su comentario surge de un análisis longitudinal de la evolución salarial desde 1996 hasta 2026. Señaló que, mientras Francia y Portugal han experimentado incrementos sostenidos, España ha quedado rezagada pese a los múltiples planes de estímulo económico y reformas laborales implementadas en la última década.
Comparativa de salarios reales en Europa
Francia: un crecimiento sólido
En Francia, el salario real –es decir, el poder de compra ajustado por inflación– ha aumentado un 27 % en tres décadas. Este avance se ha atribuido a políticas de negociación colectiva fuerte, aumentos graduales del SMIC (salario mínimo interprofesional) y una mayor productividad en sectores como la industria aeroespacial y los servicios financieros.
Portugal: sorpresa del sur
Portugal, tradicionalmente percibido como una economía de bajo crecimiento, sorprende con un aumento del 26 % en salarios reales. El factor clave ha sido la adopción masiva de tecnologías digitales en pequeñas y medianas empresas, junto con la entrada de fondos europeos que han impulsado la modernización de la mano de obra.
España: el estancamiento del 6 %
España, por su parte, muestra un modesto incremento del 6 % en el mismo período. Vidal destaca que, a pesar de la recuperación del PIB tras la crisis del COVID‑19, el crecimiento salarial ha sido insuficiente para equilibrar la inflación y el aumento del coste de la vida, especialmente en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Factores detrás del bajo crecimiento en España
- Precariedad contractual: La alta proporción de contratos temporales y a tiempo parcial limita la capacidad de los trabajadores para negociar aumentos.
- Desigualdad sectorial: Sectores como la hostelería y el turismo, que emplean a gran parte de la fuerza laboral, han visto salarios estancados mientras que la alta tecnología ha crecido más rápidamente.
- Falta de inversión en formación: Los programas de reciclaje profesional no han alcanzado la escala necesaria para elevar la productividad.
- Política salarial: La ausencia de un salario mínimo realista y la limitada negociación colectiva reducen la presión para subir los sueldos.
Impacto en la competitividad y el consumo
El bajo crecimiento salarial afecta directamente al consumo interno, que representa más del 70 % del PIB español. Con menos poder adquisitivo, la demanda de bienes duraderos y servicios de calidad se reduce, lo que a su vez desalienta la inversión empresarial. Además, la brecha salarial con Francia y Portugal puede impulsar la fuga de talento, especialmente de jóvenes profesionales que buscan mejores condiciones en el extranjero.
Qué pueden hacer los responsables
Vidal propone varias líneas de acción para revertir la tendencia:
- Reforzar la negociación colectiva: Facilitar acuerdos sectoriales que incluyan cláusulas de revisión salarial anual.
- Incrementar el salario mínimo real: Ajustar el SMIC español al menos al ritmo de la inflación más un margen de crecimiento.
- Invertir en educación y digitalización: Programas de capacitación en habilidades digitales que aumenten la productividad y justifiquen salarios más altos.
- Fomentar la creación de empleo de calidad: Incentivar a empresas que ofrezcan contratos indefinidos y beneficios sociales.
Perspectivas a medio plazo
Si se implementan estas medidas, los analistas estiman que el salario real español podría alcanzar un crecimiento del 12 % a 15 % en los próximos diez años, reduciendo la brecha con sus vecinos. Sin embargo, la velocidad de la recuperación dependerá de la estabilidad política, la capacidad de absorción de fondos europeos y la adaptación de la economía a la automatización.
En definitiva, la comparativa de Marc Vidal no solo pone en evidencia un problema estructural, sino que también ofrece una hoja de ruta clara para que España recupere su dinamismo salarial y mejore la calidad de vida de sus ciudadanos.