En junio de 2026 el Ejército del Aire y del Espacio confirmó el traslado definitivo de los F-18A+ Hornet pertenecientes al Ala 46, con base en las Islas Canarias, hacia el Ala 15 situado en la Base Aérea de Zaragoza. Este movimiento responde a la reestructuración de la flota de combate tras la incorporación progresiva del Eurofighter Typhoon en las unidades canarias, que asume las misiones de defensa aérea y ataque que hasta ahora realizaban los Hornet. El objetivo es que los aviones concluyan sus últimas horas de vuelo en un entorno donde se dispone de la infraestructura logística y de mantenimiento necesaria para gestionar de forma segura la fase final de su vida útil.

Motivo del traslado

El Ala 46 ha operado durante más de tres décadas con la versión mejorada del F-18A+, conocida como Hornet A+, que recibió mejoras en avionica, radares y capacidad de carga de armas. Sin embargo, la llegada del Eurofighter a las islas ha permitido retirar gradualmente estos aviones de primera línea, ya que el nuevo caza cumple con los requisitos de interoperabilidad y rendimiento exigidos por la OTAN para la defensa del espacio aéreo español. En lugar de desmantelarlos inmediatamente, la Fuerza Aérea ha optado por enviarlos a Zaragoza, donde el Ala 15 cuenta con talleres especializados y un historial de apoyo a aeronaves en fase de retiro.

Este enfoque permite aprovechar el valor residual de los Hornet para actividades de entrenamiento, pruebas de sistemas y misiones de apoyo logístico, al mismo tiempo que se libera espacio en las bases canarias para la plena operatividad del Eurofighter. Además, el traslado reduce los costes de mantenimiento asociados a la conservación de aviones en climas marinos, donde la corrosión y el desgaste son factores más críticos.

Proceso de integración en el Ala 15

La transferencia se lleva a cabo en varias fases, coordinada entre el mando logístico y las unidades de vuelo. En primer lugar, cada aeronave realiza una última inspección técnica en sus hangares de Gando para verificar el estado de la célula, los motores y los sistemas de avionica. Posteriormente, los Hornet vuelan bajo escolta de aviones de reabastecimiento hasta la Base Aérea de Zaragoza, donde son recibidos por el personal de mantenimiento del Ala 15.

Una vez en tierra, los aviones se incorporan a los hangares de reserva y se les asigna un código de identificación interno que indica su estado de “fin de vida operativa”. Desde ese momento, su actividad se limita a:

  • Vuelos de instrucción para nuevos pilotos y oficiales de sistemas.
  • Pruebas de carga de armas y de integración de equipos de guerra electrónica.
  • Salidas de reconocimiento táctico en apoyo a ejercicios conjuntos con unidades terrestres.
  • Actividades de instrucción en procedimientos de emergencia y de aterrizaje en pista corta.

Estas misiones permiten exprimir las horas de vuelo restantes sin comprometer la seguridad operativa, ya que cada salida está sujeta a un riguroso seguimiento de los parámetros de fatiga metálica y de los límites de vida útil establecidos por el fabricante.

Impacto en la formación y mantenimiento

El Ala 15, tradicionalmente enfocado en la formación de tripulantes de transporte y en la operación de aviones de reabastecimiento, ve en la llegada de los Hornet una oportunidad para ampliar su catálogo instructivo. Los cursos de combate aéreo ahora pueden incluir módulos específicos sobre el manejo del radar AN/APG-65, el uso de misiles AIM-9 Sidewinder y la ejecución de maniobras de combate aéreo básico (BFM) en un entorno controlado.

Desde el punto de vista del mantenimiento, los técnicos del Ala 15 se han beneficiado de los manuales de servicio y de los repuestos que aún están disponibles en la cadena de suministro del F-18. Se han creado equipos mixtos de mecánicos de ambas alas para intercambiar conocimientos sobre la inspección de estructuras de aleación de aluminio y la revisión de los motores F404-GE-402, cuya vida útil se está acercando al límite de 6.000 horas de vuelo.

Además, la presencia de los Hornet en Zaragoza ha permitido realizar ejercicios de carga y descarga de armamento en condiciones reales, lo que mejora la preparación del personal de municiones y de los equipos de apoyo terrestre que participarán en futuras misiones de alta intensidad.

Perspectivas de futuro para la flota española

Con la retirada programada de los F-18A+ Hornet, el Ejército del Aire y del Espacio avanza hacia una flota homogénea basada principalmente en el Eurofighter Typhoon y, a medio plazo, en el futuro sistema de combate aéreo europeo (FCAS). La experiencia acumulada durante los últimos años de operación de los Hornet en entornos marinos y de alta humedad servirá para afinar los procedimientos de mantenimiento de los nuevos aviones, especialmente en lo referente a la protección contra la corrosión y la gestión de los sistemas de enfriamiento en climas cálidos.

El Ala 15 seguirá recibiendo aeronaves en fase de retiro de otras unidades, convirtiéndose en un centro clave para la gestión del final de vida útil de la flota de combate. Este rol no solo optimiza los recursos económicos, sino que también garantiza que cada avión pueda contribuir, hasta su última hora de vuelo, a la formación de la próxima generación de pilotos y técnicos españoles.