La playa de agua salada que sorprende en pleno Madrid
A apenas veinte minutos del centro de la capital, un complejo de ocio ha conseguido trasladar la esencia de una cala mediterránea al corazón de la meseta. Se trata de una instalación de agua salada que, desde su apertura en primavera de 2026, se ha convertido en uno de los puntos de referencia para familias, grupos de amigos y deportistas que buscan escapar del calor urbano sin salir de la Comunidad.
Origen y concepto
El proyecto nació de la iniciativa de un grupo de inversores locales y expertos en ingeniería hidráulica que querían ofrecer una alternativa sostenible a los viajes de larga distancia. Tras dos años de estudios de viabilidad y pruebas de calidad del agua, se decidió recrear un entorno que reprodujera las condiciones de salinity, temperatura y luz típicas del litoral mediterráneo. El resultado es una laguna de 3.000 metros cuadrados cuyo agua se mantiene a un nivel de salinidad cercano al 3,5 %, similar al del mar, mediante un sistema de reciclaje que combina ósmosis inversa y filtración biológica.
Instalaciones y dimensiones
La zona de baño está delimitada por una playa de arena blanca importada de la costa de Almería, que se renueva cada seis meses para conservar su textura y color. Alrededor de la lámina de agua se han instalado zonas de sombra con pérgolas de madera tratada, hamacas de fibra natural y duchas de agua dulce. Además, el recinto cuenta con áreas de voleibol playa, pistas de paddle surf y un circuito de correr de 400 metros que bordea el perímetro, pensado para los amantes del ejercicio al aire libre.
El tobogán acuático
El elemento que más ha llamado la atención es el gran tobogán de acero inoxidable que se eleva a diez metros de altura y recorre un trazado de 120 metros con curvas cerradas y un final de caída libre en una piscina de aguas poco profundas. Su diseño incorpora chorros de agua a presión que garantizan un deslizamiento suave y seguro, mientras que los laterales están cubiertos con una capa de gel antideslizante de alta resistencia. Durante los meses de julio y agosto, el tobogán opera con un sistema de turnos que permite a los usuarios disfrutar de hasta veinte descensos por hora sin aglomeraciones.
Oferta de ocio y gastronomía
Además de las actividades acuáticas, el complejo dispone de una zona de restauración con varios puestos que ofrecen desde tapas mediterráneas hasta opciones internacionales como sushi y tacos de pescado. Se han instalado también quioscos de helados artesanales y una terraza de cócteles sin alcohol para los menores. Para los que prefieren relajarse, hay una zona de masajes y un área de yoga al aire libre donde se imparten clases gratuitas los fines de semana.
- Bufet de paella y mariscos los viernes por la noche.
- Clubes de lectura y talleres de fotografía los sábados por la mañana.
- Zona de juegos infantiles con castillos hinchables y mini‑golf.
Sostenibilidad y mantenimiento
Uno de los pilares del proyecto es el respeto al medio ambiente. El agua de la laguna se somete a un proceso de desinfección con luz ultravioleta y ozono, lo que reduce el uso de cloro en un 80 % respecto a una piscina convencional. La energía necesaria para los sistemas de filtrado y climatización proviene en un 60 % de paneles solares instalados en las cubiertas de los edificios auxiliares. Además, la arena se trata con un producto biodegradable que evita la proliferación de algas y mantiene la calidad del substrato sin afectar a la fauna microbiana presente.
Información práctica para visitantes
El recinto abre todos los días de la semana de 10:00 a 20:00 horas, con acceso gratuito para niños menores de cinco años y tarifas reducidas para mayores de 65 y personas con movilidad reducida. Se recomienda llegar en transporte público, ya que la estación de Cercanías más cercana está a menos de cinco minutos a pie y existen varias líneas de autobús que paran en la entrada principal. Para aquellos que prefieren venir en coche, hay un aparcamiento subterráneo con capacidad para 450 vehículos y tarifas especiales por hora después de las 18:00.
Con la llegada del otoño, la gestión tiene previsto ofrecer actividades temáticas como noches de cine bajo las estrellas y festivales de música acústica, manteniendo la playa operativa durante todo el año mediante un sistema de calefacción del agua que permite disfrutar de un baño incluso cuando las temperaturas descienden. Así, esta peculiar oasis urbano se consolida como un destino versátil que combina ocio, deporte y respeto por el entorno, demostrando que no es necesario viajar kilómetros para sentir el mar cerca de casa.