En una entrevista concedida a un medio nacional el pasado 12 de marzo de 2026, el diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago declaró que cree que Estados Unidos habría facilitado información reservada sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con el fin de provocar una crisis en el Gobierno español.
Contexto de la declaración
Santiago realizó sus comentarios durante el programa "Análisis Político" emitido en la cadena autonómica Telemadrid, donde se le pidió que valorara las recientes filtraciones de documentos internos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que han aparecido en medios digitales.
Según el diputado, la timing de esas filtraciones coincide con momentos de alta tensión parlamentaria, especialmente después de la aprobación de la reforma laboral y los debates sobre el presupuesto de 2026. Santiago señaló que "no es casualidad que surjan estos datos justo cuando el ejecutivo intenta consolidar su agenda" y añadió que "existen indicios que apuntan a un interés externo en debilitar la estabilidad del Gobierno".
Qué información habría sido filtrada
El parlamentario no especificó exactamente qué documentos habría sido entregados, pero mencionó que se trataría de "informes internos sobre la estrategia económica del PSOE y comunicaciones entre Zapatero y varios miembros del actual Gobierno". Según Santiago, esos materiales habrían sido puestos a disposición de ciertos medios de comunicación a través de canales que, a su juicio, "no corresponden a filtraciones habituales dentro del partido".
El diputado subrayó que, aunque no posee pruebas documentales de la participación directa de agentes estadounidenses, considera que "el historial de intervenciones de EE.UU. en procesos políticos de países aliados, junto a la presencia de think‑tanks y fundaciones vinculadas a la diplomacia americana, hace plausible esa hipótesis".
Reacciones dentro del Parlamento
Las palabras de Santiago provocaron una inmediata respuesta por parte de los portavoces del PSOE y del Partido Popular. La portavoz socialista, María López, calificó las afirmaciones de "infundadas y peligrosas", afirmando que "acusar a una potencia extranjera sin evidencia solo sirve para alimentar teorías de la conspiración". Por su parte, el diputado popular Carlos Méndez señaló que "si hay alguna filtración, debe investigarse por las vías judiciales correspondientes, no mediante declaraciones públicas que puedan dañar la imagen de España en el exterior". En contraste, representantes de Unidas Podemos respaldaron la postura de Santiago, argumentando que es necesario "vigilar cualquier intento de interferencia externa en nuestros asuntos internos" y solicitaron al Congreso la creación de una comisión especial de control de inteligencia extranjera.
Análisis de expertos
Consultados por este medio, varios analistas de relaciones internacionales coincidieron en que, aunque es poco frecuente que un Estado intervenga directamente en la filtración de documentos de un partido político europeo, sí existen precedentes de actividades de influencia mediante think‑tanks, financiación de ONGs y campañas de desinformación. La profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, Elena Ruiz, explicó que "los Estados suelen emplear herramientas de poder blando para crear entornos más favorables a sus intereses; sin embargo, atribuir una filtración concreta a un gobierno extranjero requiere pruebas sólidas, que hasta el momento no se han presentado". El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia, Fernando Gómez, añadió que "cualquier accusation de este tipo debe ser evaluada por los órganos de control de inteligencia, y en caso de existir indicios, se activarían los protocolos de protección de información clasificada".
Próximos pasos
Enrique Santiago anunció que presentará una pregunta escrita al Congreso de los Diputados solicitando al Gobierno que informe sobre cualquier contacto reciente con representantes de servicios de inteligencia estadounidenses relacionado con el caso Zapatero. Asimismo, pidió al Ministerio de Defensa que revise los protocolos de intercambio de información con aliados para evitar posibles abusos. El debate sobre la posible interferencia externa en la política española sigue abierto, y las próximas semanas serán clave para determinar si las afirmaciones del diputado encuentran respaldo en las investigaciones oficiales o si permanecen en el ámbito de la especulación política.