En septiembre de 2023, la heredera al trono español, la princesa Leonor, cruzó los umbrales de la Academia General Militar de Zaragoza para iniciar un periodo de formación que combina instrucción terrestre, naval y aérea. Tres años después, ese mismo camino la ha llevado a subir a la cabina de un avión de combate y a volar en solitario, un hecho que ha llamado la atención de medios nacionales e internacionales y que refleja el compromiso de la Familia Real con la defensa del país.
Inicio en Zaragoza: el año de infantería
El primer año de su formación se desarrolló en la Academia General Militar, donde la princesa compartió instrucción con cadetes de todo el territorio. Allí recibió clases de táctica de infantería, manejo de armas ligeros y ejercicios de resistencia física. Los instructores destacaron su disciplina y su capacidad para trabajar en equipo, cualidades que, según los mandos, son esenciales para cualquier futuro oficial.
- Entrenamiento en combate urbano y de montaña.
- Simulacros de patrullaje y operaciones de reconocimiento.
- Clases de historia militar y derecho internacional humanitario.
Este periodo sentó las bases de su comprensión de la estructura de las Fuerzas Armadas y le permitió conocer de cerca el día a día de los soldados que sirven en tierra.
Marín y el reto naval
Tras completar la fase terrestre, en septiembre de 2024 la princesa se trasladó a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra). Allí, durante su segundo año, se embarcó en la instrucción de navegación, maniobras de buques y ejercicios de daño de combate. La formación naval incluyó salidas al mar en fragatas y patrulleros, donde Leonor tomó la guardia en la timonelle y participó en ejercicios de tiro naval.
Los oficiales de la Escuela resaltaron su interés por la tecnología de los sistemas de combate y su facilidad para adaptarse a los protocolos de seguridad marítima. Este año le dio una visión integral de la proyección de poder desde el mar, esencial para la defensa de las costas y los intereses españoles en el extranjero.
El cielo de la Aviación: el vuelo solitario
El tercer y último año de su formación tuvo lugar en la Academia General del Aire, ubicada en San Javier (Murcia). Aquí, la princesa inició su instrucción de vuelo en aviones de entrenamiento avanzado, como el Pilatus PC‑21, y posteriormente pasó a la fase de transición a aviones de reacción.
Tras completar con éxito los vuelos instruidos y las pruebas de instrumentos, la princesa Leonor realizó su primer vuelo solitario en un caza Eurofighter Typhoon, despegando desde la Base Aérea de León. El vuelo, supervisado por un instructor de la ala de combate, tuvo una duración de aproximadamente cuarenta minutos y incluyó maniobras básicas de vuelo, cambio de dirección y simulacros de persecución.
Este hito no solo representa un logro personal, sino también un mensaje simbólico: la futura jefa de las Fuerzas Armadas española ha demostrado capacidad para operar en los tres entornos tradicionales de la defensa — tierra, mar y aire — y está preparada para asumir las responsabilidades que conlleva el rango de capitán general.
Impacto y futuro
La transformación de Leonor en estos tres años ha sido seguida con atención tanto por el público como por los analistas de defensa. Su paso por cada rama ha permitido a la Familia Real mostrar un compromiso concreto con la institución militar, más allá de los actos protocolarios.
Los expertos coinciden en que esta formación integral fortalece la credibilidad de la institución monárquica en temas de seguridad nacional y brinda a la princesa una perspectiva única que podrá aplicar en su futuro papel como representante de España en organismos internacionales y en situaciones de crisis.
Mientras finaliza su etapa académica, se espera que la princesa continúe vinculada a las Fuerzas Armadas a través de actividades de enlace y de apoyo a iniciativas de juventud y liderazgo. Su experiencia de vuelo solitario en un caza quedará registrada como un capítulo destacado en su preparación, y servirá de inspiración para aquellas jóvenes que consideran una carrera en las Fuerzas Armadas.