Un castillo que atraviesa siglos

En el corazón de Castilla y León, en el municipio vallisoletano de Mota del Marqués, se alza un castillo de arquitectura gótica tardía construido entre 1470 y 1495. La fortaleza, conocida como Castillo de la Mota, fue erigida por la familia de los Duques de Medinaceli y ha sido testigo de batallas, alianzas y, sobre todo, de una vida aristocrática que marcó la historia de la región.

Su fachada de piedra rojiza, torres almenadas y patios interiores conservan la esencia de la época de los Reyes Católicos, mientras que sus mazmorras y salones restaurados ofrecen una atmósfera que transporta a los visitantes al siglo XV.

Arquitectura y restauración

  • Planta baja: Salón de armas con escudos de la Corona de Castilla.
  • Planta alta: Torreón de vigilancia con vistas panorámicas a la llanura castellana.
  • Patio interior: Fuente renacentista y huerto de hierbas aromáticas.

La huella de Isabel la Católica

Según crónicas locales, la reina Isabel I de Castilla pasó sus últimos días en este castillo mientras se dirigía a Valladolid para firmar el Tratado de Tordesillas. Se dice que la monarca, cansada de los rigores de la corte, encontró en los muros de la Mota un refugio de paz donde pudo contemplar el horizonte y meditar sobre su legado.

Los historiadores destacan que, durante su estancia, Isabel impulsó la construcción de una pequeña capilla dedicada a San Juan Bautista, cuya imagen todavía se conserva bajo la bóveda del salón principal.

Raúl González Blanco y su refugio gastronómico

En 2025, el exfutbolista español Raúl González Blanco, conocido por su paso brillante por el Real Madrid y la selección nacional, decidió invertir en la revitalización del castillo. Su objetivo: crear un refugio gastronómico que combinara la historia del lugar con la tradición culinaria de Castilla y León.

Raúl, aficionado a la cocina desde su infancia en Madrid, encontró en el castillo una oportunidad única para lanzar un proyecto que honrara la herencia local y, al mismo tiempo, ofreciera una experiencia de alto nivel a los viajeros.

Concepto del refugio

El refugio, llamado “El Rincón de la Mota”, funciona como restaurante de alta cocina, hotel boutique y centro de actividades culturales. Cada habitación lleva el nombre de un personaje histórico ligado al castillo, como “Sala Isabel” o “Suite de los Duques”.

La oferta culinaria: del lechazo al vino de la tierra

La carta se basa en la gastronomía histórica de la región, con platos que reinterpretan recetas medievales usando técnicas modernas. Entre los destacados se encuentran:

  • Lechazo asado al horno de leña: preparado con sal marina de la zona y acompañado de una salsa de frutos rojos.
  • Arroz caldoso de caza: una versión contemporánea del “arroz de la guerra” que los soldados consumían en los asedios.
  • Postre de miel de brezo y queso de oveja: inspirado en los dulces de la corte de Isabel la Católica.

Los vinos provienen de bodegas familiares de la provincia de Valladolid, con denominaciones de origen como Ribera del Duero y Rueda, seleccionados por el sommelier del refugio para complementar cada plato.

Experiencias culinarias inmersivas

Los comensales pueden participar en talleres de cocina medieval, donde chefs especializados enseñan a preparar pan de masa madre y embutidos tradicionales. Además, se organizan catas de vino bajo la luz de las antorchas del salón de armas, creando una atmósfera que recuerda los banquetes de la nobleza castellana.

Turismo y experiencias inmersivas

Más allá de la gastronomía, el refugio ofrece recorridos guiados por el castillo, narrados por historiadores que relatan anécdotas de Isabel la Católica, los Duques de Medinaceli y, curiosamente, la visita de Raúl González Blanco durante la fase de remodelación.

Los visitantes pueden explorar los jardines renacentistas, participar en torneos de tiro con arco y disfrutar de conciertos de música renacentista en la terraza del patio interior.

Actividades al aire libre

  • Rutas de senderismo por la sierra de la Culebra.
  • Cabalgatas a caballo por los campos de cereal.
  • Paseos en globo aerostático con vistas al horizonte castellano.

Cómo visitar el refugio

El refugio abre sus puertas todo el año, con reservas recomendadas con antelación, especialmente durante los meses de primavera y otoño, cuando la región celebra ferias gastronómicas y festivales de música tradicional.

Para llegar, la forma más cómoda es tomar la autopista A-62 hasta la salida de Valladolid y seguir las señalizaciones hacia Mota del Marqués, a 45 km del centro de la capital provincial. El parking privado del castillo permite aparcamiento gratuito para los huéspedes.

El proyecto de Raúl González Blanco ha revitalizado el patrimonio local, generando empleo y atrayendo a amantes de la historia y la buena mesa. El refugio se ha convertido en un punto de referencia para quienes buscan combinar cultura, naturaleza y sabores auténticos en un entorno que parece detenido en el tiempo.