Los alumnos de Sevilla y Chipre han sido identificados como los que más sufren el calor dentro de las aulas europeas, según un reciente análisis que compara las condiciones climáticas interiores de cientos de colegios en el continente.

El estudio que revela el problema

Investigadores de la Universidad de Sevilla y la Universidad de Chipre midieron la temperatura y la humedad en más de 300 aulas durante los meses de junio a septiembre de 2025. Los resultados mostraron que las medias superaron los 28 °C en Sevilla y los 27 °C en Chipre, valores significativamente superiores al promedio europeo de 24 °C.

Datos de Sevilla y Chipre

  • En Sevilla, el 62 % de las aulas registró temperaturas acima de 30 °C en al menos tres días consecutivos.
  • En Chipre, el 55 % de los espacios de estudio alcanzó niveles de humedad relativa superiores al 70 %, lo que aumenta la sensación de bochorno.
  • Ambas ciudades presentan una alta radiación solar directa debido a su ubicación geográfica y a la escasa vegetación urbana alrededor de los centros educativos.

Impacto en el rendimiento y la salud

El exceso de calor no solo genera incomodidad, sino que afecta directamente la capacidad de concentración y el rendimiento académico. Estudios previos han vinculado temperaturas elevadas con una disminución del 10 % en la retención de información y un aumento del 15 % en los episodios de fatiga y dolores de cabeza entre los estudiantes.

Consejos de expertos

Los especialistas en salud escolar recomiendan:

  • Instalar sistemas de ventilación mecánica o climatización eficiente en las aulas más vulnerables.
  • Fomentar el uso de uniformes ligeros y de colores claros que reflejen la radiación solar.
  • Programar pausas hidratadas cada 45 minutos y disponer de fuentes de agua potable accesibles.
  • Reorganizar los horarios de las actividades más exigentes para las primeras horas de la mañana, cuando la temperatura es más baja.

Medidas que se están tomando

Ante la evidencia, las administraciones educativas de Andalucía y Chipre han iniciado planes de acción inmediatos. En Sevilla, el Consejo de Educación ha destinado 12 millones de euros para la instalación de paneles solares que alimenten sistemas de climatización en 45 colegios públicos. En Chipre, el Ministerio de Educación ha lanzado un programa de reforestación urbana alrededor de los centros escolares, con la plantación de 5 000 árboles de sombra prevista para finales de 2026.

Iniciativas locales

Además de las acciones institucionales, comunidades de padres y profesores han puesto en marcha iniciativas de base:

  • Campañas de concienciación sobre el consumo responsable de energía y la importancia de apagar equipos electrónicos cuando no se usan.
  • Talleres de primeros auxilios para reconocer signos de golpe de calor y actuar rápidamente.
  • Creación de «zonas frescas» en los patios, donde se instalan toldos y se promueve el juego bajo la sombra durante los recreos.

El desafío es claro: garantizar que el entorno de aprendizaje sea seguro y cómodo frente a un clima que se vuelve cada vez más extremo. La combinación de inversiones tecnológicas, planificación urbana y participación comunitaria se presenta como la ruta más eficaz para proteger la salud y el futuro académico de los estudiantes de Sevilla y Chipre.