¿Qué especie invasora amenaza a Navarra?

Desde hace varios años, la avispa asiática (Vespa velutina) se ha convertido en una de las plagas más dañinas para los ecosistemas de la región. Originaria del sudeste asiático, esta especie llegó a Europa a través del comercio internacional y ha encontrado en los bosques y huertos navarros un hábitat ideal para proliferar. Su presencia pone en riesgo a las abejas melíferas y silvestres, esenciales para la polinización de cultivos y la conservación de la flora autóctona.

En 2026, los datos de los servicios de conservación indican que la población de avispas ha aumentado un 30 % respecto al año anterior, extendiéndose desde la zona de Pamplona hasta los valles del Pirineo. El incremento de nidos y la pérdida de colonias de abejas han generado preocupación entre agricultores, apicultores y ecologistas.

El plan de acción y el papel de los voluntarios

Ante esta emergencia, la Consejería de Medio Ambiente de Navarra ha puesto en marcha el programa "Trampa Verde", una iniciativa que busca involucrar a la ciudadanía en la detección y captura de la avispa asiática. El objetivo principal es reducir la densidad de nidos en áreas críticas mediante la instalación de trampas específicas, facilitando también el seguimiento de la expansión de la plaga.

Tipos de trampas y su colocación

  • Trampas de atracción visual: dispositivos amarillos con cebo dulce que simulan flores y atraen a las avispas adultas.
  • Trampas de captura mecánica: redes de malla fina que impiden la salida del insecto una vez entrado.
  • Trampas de captura con feromonas: utilizan compuestos químicos que imitan la señal de la reina para atraer a los trabajadores.

Los voluntarios recibirán una breve capacitación presencial o vía webinar, donde aprenderán a montar, instalar y revisar cada tipo de trampa. La colocación se realizará a una altura de 1,5 – 2 metros, en lugares sombreados y cercanos a fuentes de néctar, como bosques de robles, cerezos y áreas agrícolas.

Calendario y zonas prioritarias

El programa se desarrollará en tres fases:

  • Fase 1 (abril‑mayo): identificación de los puntos críticos en la comarca de Pamplona y el Valle del Arga.
  • Fase 2 (junio‑julio): instalación masiva de trampas en los valles de Roncal y Berriozar.
  • Fase 3 (agosto‑septiembre):> seguimiento y retirada de trampas, con análisis de captura.

Se priorizarán áreas donde la actividad apícola sea alta y donde se haya registrado una mayor densidad de nidos en los últimos dos años.

Cómo participar y qué se necesita

Los interesados pueden inscribirse a través del portal oficial de la Consejería o acudir a los centros de información municipal. Los requisitos son mínimos: ser mayor de 16 años, contar con disponibilidad para dedicar al menos dos horas semanales durante la campaña y poseer una motivación por la conservación ambiental.

El material necesario será proporcionado por la administración: trampas, guantes, manual de instrucciones y un kit de seguridad básico. Además, los voluntarios recibirán una camiseta oficial del programa, lo que facilita la identificación en el terreno.

Impacto esperado y beneficios para la biodiversidad

Según los estudios preliminares realizados por el Instituto de Investigación Ambiental de Navarra, la captura de al menos 5 000 avispas durante la campaña podría traducirse en una reducción del 15 % de la presión sobre las colonias de abejas en las zonas intervenidas. Este descenso favorecerá la polinización de cultivos como el ajo, la fresa y los frutos de árbol, mejorando tanto la productividad agrícola como la resiliencia de los ecosistemas naturales.

Además, la participación ciudadana genera un efecto multiplicador: los vecinos se convierten en observadores activos, reportan nuevos nidos y difunden buenas prácticas entre sus comunidades. El programa también incluye una campaña de sensibilización en escuelas, donde los estudiantes aprenderán sobre la importancia de la biodiversidad y el papel que juegan las especies invasoras.

El compromiso de la comunidad es, por tanto, una pieza clave para frenar la expansión de la avispa asiática. Cada trampa instalada y cada avispa capturada representan una victoria para la flora y fauna autóctonas, y un paso adelante hacia la recuperación de la salud de los ecosistemas navarros.

¿Qué sigue después de la campaña?

Al concluir la fase de captura, los datos recopilados serán analizados por los técnicos del Departamento de Medio Ambiente. Los resultados permitirán diseñar estrategias a largo plazo, como la creación de corredores verdes y la implementación de medidas de control biológico. La experiencia también servirá como modelo para otras comunidades autónomas que enfrentan la misma amenaza invasora.

Si deseas formar parte de este esfuerzo colectivo, visita la página de inscripción, elige la zona que más te interese y únete a los cientos de vecinos que ya han decidido proteger la naturaleza de Navarra.