El plato que está conquistando las mesas de España

El 12 de junio de 2026, el reconocido chef Karlos Arguiñano presentó en su programa televisivo una receta que ha generado gran expectación entre los amantes de la gastronomía: muslo de conejo asado con patatas. El plato, pensado para una comida de domingo en familia, combina la ternura del conejo con la crujiente textura de las patatas doradas, todo ello impregnado del toque mediterráneo característico del chef. En este artículo te explicamos cada detalle de la preparación, los trucos que hacen la diferencia y cómo adaptar la receta a diferentes gustos.

Ingredientes esenciales

Para conseguir el sabor auténtico de la receta de Arguiñano, es fundamental seleccionar productos frescos y de calidad. A continuación, la lista completa:

  • 1 muslo de conejo, preferiblemente de granja y sin piel.
  • 4 patatas medianas, peladas y cortadas en cuartos.
  • 2 dientes de ajo picados finamente.
  • 1 ramita de romero fresco y 1 de tomillo.
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 150 ml de vino blanco seco.
  • Sal marina y pimienta negra al gusto.
  • Una pizca de pimentón dulce para dar color.

Preparación paso a paso

1. Marinado y sellado del muslo

Comienza frotando el muslo de conejo con sal, pimienta y el pimentón dulce. Deja reposar durante 15 minutos para que los sabores se integren. Mientras tanto, calienta 30 ml de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto y, cuando esté bien caliente, sella el muslo por ambos lados hasta que adquiera un tono dorado profundo. Este paso es clave para mantener la jugosidad interior.

2. Preparación de las patatas

En la misma sartén, agrega el resto del aceite y las patatas cortadas. Saltea durante unos 5 minutos, dejando que la superficie quede ligeramente caramelizada. Añade los ajos picados, el romero y el tomillo, y remueve para que las hierbas liberen sus aromas.

3. Cocción en el horno

Precalienta el horno a 190 °C. Transfiere la sartén (o un molde apto para horno) con el muslo y las patatas a la bandeja. Vierte el vino blanco sobre los ingredientes, cubre con papel de aluminio y hornea durante 35 minutos. Pasado ese tiempo, retira el papel, sube la temperatura a 200 °C y hornea otros 15 minutos para lograr una piel crujiente y patatas doradas.

4. Toque final del chef

Una vez fuera del horno, deja reposar el muslo unos 5 minutos. Espolvorea con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una última rama de romero fresco para aportar frescura. Sirve caliente, acompañado de una ensalada verde o verduras al vapor.

Consejos de Karlos Arguiñano para perfeccionar la receta

  • Temperatura del horno: Mantén la primera fase de cocción a 190 °C para que el interior se cocine uniformemente y la segunda fase a 200 °C para lograr la crocancia.
  • Elección del vino: Un vino blanco seco con notas cítricas realza el sabor del conejo sin sobrecargarlo.
  • No sobrecargar la bandeja: Distribuye las patatas en una sola capa; si están amontonadas, perderán la textura crujiente.
  • Reposo: Dejar reposar el muslo permite que los jugos se redistribuyan, garantizando una carne más tierna.

Variaciones y acompañamientos

La receta base es muy versátil. Puedes experimentar con diferentes acompañamientos según la estación del año:

  • Primavera: Añade espárragos verdes y guisantes al final de la cocción.
  • Otoño: Incorpora calabaza en cubos y una pizca de nuez moscada.
  • Toque mediterráneo: Sustituye el romero por hierbas provenzales y sirve con aceitunas negras deshuesadas.

Valor nutricional y sostenibilidad

El conejo es una carne magra, rica en proteínas de alta calidad y baja en grasas saturadas. Además, su producción tiene una huella ecológica menor que la de carnes rojas tradicionales, lo que la convierte en una opción sostenible para quienes buscan reducir su impacto ambiental. Una porción de muslo de conejo asado con patatas aporta aproximadamente 250 kcal, 30 g de proteína y 10 g de grasa, sin olvidar la fibra y los antioxidantes que ofrecen las patatas y las hierbas.

¿Por qué elegir el conejo en tu cocina?

Más allá de su sabor delicado, el conejo es una carne que se adapta a múltiples técnicas culinarias: asado, guiso, a la parrilla o al vapor. Su textura tierna permite que los condimentos penetren rápidamente, lo que reduce los tiempos de marinado respecto a otras carnes. En la tradición gastronómica española, el conejo ha sido protagonista de platos emblemáticos como la paella de conejo o el conejo al ajillo; la propuesta de Arguiñano renueva esa herencia con un toque contemporáneo.

Conclusión gastronómica

El muslo de conejo asado con patatas, tal como lo presenta Karlos Arguiñano, es una opción ideal para quienes buscan una comida sabrosa, saludable y fácil de preparar. Con ingredientes simples, técnicas claras y algunos trucos de chef, cualquier aficionado a la cocina puede recrear este plato en casa y sorprender a sus comensales. Atrévete a probarlo este fin de semana y descubre por qué el conejo está ganando protagonismo en las mesas modernas.