La Guardia Civil refuerza los controles en estaciones de servicio
En un intento por frenar prácticas que consideran fraudulentas y peligrosas para la seguridad vial, la Guardia Civil ha anunciado un aumento significativo de la vigilancia en las gasolineras de toda España. La medida se centra en detectar a conductores que repostan combustible a un precio de aproximadamente 1 euro por litro, una cifra que, según las autoridades, está muy por debajo del coste real del carburante y suele estar vinculada a actividades ilícitas como el adulterado de combustible o el uso de bonos fraudulentos.
¿Por qué se considera ilegal repostar a 1 euro el litro?
El precio medio de la gasolina y el diésel en España se mantiene, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, por encima de 1,50 euros por litro. Cuando se observa una oferta sustancialmente inferior, los agentes sospechan de varios escenarios:
- Combustible adulterado con sustancias que reducen su poder calorífico y pueden dañar el motor.
- Uso de tarjetas o vales falsificados que permiten obtener descuentos ilegales.
- Operaciones de contrabando donde el producto no paga los impuestos correspondientes.
Estas prácticas no solo afectan la recaudación fiscal, sino que también ponen en riesgo la integridad de los vehículos y, por extensión, la seguridad de todos los usuarios de la vía.
Esquema de sanciones: de 600 a 12.000 euros
La normativa de tráfico contempla sanciones graduadas según la gravedad de la infracción y la reincidencia del infractor. En el caso de repostaje a precios sospechosamente bajos, la Guardia Civil aplica las siguientes multas:
- Multa leve (600 euros): cuando se detecta un primer intento de repostaje a 1 euro el litro sin pruebas claras de fraude, pero se considera una indicación suficiente para iniciar un acta.
- Multa grave (2.500 euros): si se confirma que el combustible ha sido adulterado o si el conductor presenta documentación falsa para obtener el descuento.
- Multa muy grave (12.000 euros): aplicable en casos de reincidencia, redes organizadas de suministro ilegal o cuando se comprueba que el combustible proviene de actividades de contrabando a gran escala.
Además de la sanción económica, los agentes pueden inmovilizar el vehículo, retirar puntos del carnet de conducir y, en los casos más graves, derivar el asunto a la vía penal.
Operativos en puntos estratégicos
Los controles se están instalando en las principales autopistas y en las zonas fronterizas, donde históricamente se ha detectado un mayor flujo de combustible de origen dudoso. Las patrullas de la Guardia Civil utilizan equipos de análisis portátiles que permiten verificar en pocos minutos la octanaje y la presencia de aditivos no autorizados. Asimismo, se están instalando lectores de matrículas automáticas que cruzan la información con bases de datos de tarjetas de descuento denunciadas como fraudulentas.
Según fuentes del cuerpo, durante la primera semana de la campaña se han realizado más de 3.200 inspecciones, de las cuales 87 han resultado en actas de denuncia y 12 en la retirada inmediata del vehículo por riesgo mecánico detectado.
Reacción de los usuarios y de las estaciones de servicio
La medida ha generado opiniones encontradas entre los conductores. Algunos la consideran necesaria para proteger el mercado y evitar que productos de baja calidad dañen sus motores. Otros, sin embargo, señalan que el control podría afectar a usuarios legítimos que reciben descuentos mediante programas de fidelización o promociones temporales de marcas reconocidas.
Por su parte, las asociaciones de propietarios de gasolineras han manifestado su colaboración, asegurando que ya cuentan con protocolos internos para detectar operaciones sospechosas y que están dispuestas a compartir información con las autoridades para evitar que sus instalaciones sean utilizadas como punto de distribución de combustible ilícito.
Consejos para evitar sorpresas en el repostaje
Para los conductores que deseen estar seguros de que están adquiriendo combustible legal y de calidad, la Guardia Civil recomienda:
- Repostar exclusivamente en estaciones de servicio que muestren claramente el precio y la marca del producto.
- Desconfiar de ofertas que parezcan demasiado buenas para ser ciertas, especialmente si el precio es notablemente inferior al promedio de la zona.
- Solicitar siempre el ticket o justificante de compra y revisar que incluya el importe, la cantidad de litros y la identificación de la estación.
- En caso de duda, contactar al teléfono de atención al ciudadano de la Guardia Civil (062) para verificar la legitimidad de la oferta.
Con estos pasos, los usuarios pueden contribuir a reducir el mercado negro de combustible y evitar sanciones que, además de ser costosas, podrían afectar su historial de conducción.