Mateo Salvatto, de 27 años, ha llamado la atención de la industria al afirmar que una vivienda de 120 m² puede alcanzar su obra gris en tan solo 48 horas usando impresión 3D de hormigón. La declaración, hecha en una entrevista a principios de mayo de 2026 en Buenos Aires, surge en un contexto de escasez habitacional y creciente demanda de soluciones rápidas y sostenibles. Salvatto, cofundador de la startup Grondplek, explica que su objetivo no es entregar una casa lista para mudarse, sino transformar el proceso estructural que tradicionalmente consume semanas o meses.

El desafío de la vivienda rápida en la era digital

En los últimos años, la presión por reducir los tiempos de construcción ha impulsado la adopción de tecnologías emergentes como la robótica, los drones y, sobre todo, la impresión aditiva. La idea de imprimir una casa completa parece sacada de una película de ciencia ficción, pero la realidad se centra en la capacidad de la máquina para depositar capas de hormón‑cemento con precisión milimétrica. El reto principal no es solo la velocidad, sino garantizar resistencia, aislamiento y cumplimiento de normativas locales.

¿Qué significa “48 horas” en la práctica?

Cuando Salvatto menciona 48 horas, se refiere al tiempo necesario para que la impresora 3D de gran formato complete la estructura de paredes, columnas y losas que conforman la obra gris de una casa de 120 m². En ese lapso, la máquina ejecuta cientos de capas de hormigón, cada una de unos pocos milímetros de espesor, siguiendo un modelo digital previamente diseñado. El proceso incluye la instalación de refuerzos internos de fibra de vidrio o acero, pero excluye la instalación eléctrica, la fontanería, los acabados interiores y la carpintería.

La tecnología detrás de la impresión 3D de hormigón

La impresora utilizada por Grondplek combina un extrusor de gran diámetro con un sistema de bombeo de hormigón de alta fluidez. El material está formulado con aditivos que reducen el tiempo de fraguado, permitiendo que cada capa se adhiera antes de que la siguiente sea depositada. Además, sensores de presión y cámaras de visión artificial monitorean en tiempo real la calidad del depósito, ajustando la velocidad y la cantidad de material para evitar defectos estructurales.

Grondplek: la startup que apuesta por la obra gris en tiempo récord

Fundada en 2023, Grondplek nació de la visión de Salvatto y su equipo de ingenieros civiles y programadores. La empresa se ha centrado en desarrollar un ecosistema completo que incluye software de diseño paramétrico, la impresora de hormigón y un servicio de montaje rápido. Su modelo de negocio propone vender la estructura impresa a constructores locales, quienes se encargan de los acabados y la personalización según las normativas de cada municipio.

  • Reducción de mano de obra: la impresión automatiza la mayor parte del trabajo de albañilería.
  • Menor desperdicio de material: el software calcula la cantidad exacta de hormigón necesario.
  • Flexibilidad de diseño: se pueden crear formas curvas y espacios interiores inusuales sin costes adicionales.

Retos y limitaciones: más allá de la estructura

Aunque la velocidad es impresionante, la impresión 3D de hormigón enfrenta desafíos que van más allá de la simple deposición de material. La fase de acabados, la instalación de sistemas eléctricos y sanitarios, y la incorporación de elementos como puertas y ventanas siguen requiriendo mano de obra tradicional. Además, la aceptación de este método por parte de los reguladores y las aseguradoras aún está en proceso.

Instalaciones y acabados

Una vez finalizada la obra gris, se debe colocar la aislación térmica, los paneles de yeso, la pintura y los revestimientos. Estas etapas pueden añadir entre una y dos semanas al cronograma total, dependiendo de la complejidad del proyecto. Salvatto reconoce que la promesa de “48 horas” se refiere exclusivamente a la fase estructural, pero insiste en que la reducción de tiempo en esa etapa abre la puerta a construcciones más rápidas en su conjunto.

Regulaciones y certificaciones

Los códigos de construcción en la mayoría de los países exigen pruebas de resistencia, aislamiento acústico y seguridad contra incendios. Grondplek está trabajando con laboratorios independientes para certificar que sus estructuras cumplen con los estándares locales. Hasta la fecha, la empresa ha obtenido aprobaciones preliminares en tres provincias argentinas, lo que permite iniciar proyectos piloto en zonas de alta demanda habitacional.

Impacto potencial en el mercado inmobiliario

Si la impresión 3D de hormigón logra escalarse, podría transformar la forma en que se conciben los proyectos residenciales. La reducción de tiempo y costos estructurales tendría un efecto dominó en los precios de venta, haciendo que la vivienda sea más accesible para sectores de ingresos medios.

Reducción de costos y tiempos

Según los cálculos internos de Grondplek, el costo de la obra gris impresa es hasta un 30 % menor que el de la construcción tradicional con ladrillo y mortero. Además, la velocidad de 48 horas elimina la necesidad de alquilar andamios y equipos de obra durante semanas, lo que reduce gastos operativos y riesgos de accidentes.

Aplicaciones en zonas vulnerables y emergencias

La capacidad de montar rápidamente una estructura resistente abre posibilidades para la reconstrucción después de desastres naturales. Equipos móviles de impresión podrían desplazarse a áreas afectadas y levantar viviendas temporales o permanentes en cuestión de días, ofreciendo una solución más sostenible que los refugios de lona.

Perspectivas de futuro y próximos pasos de Salvatto

Mateo Salvatto planea ampliar la capacidad de su impresora para cubrir superficies de hasta 250 m² y explorar la incorporación de materiales reciclados como agregados de vidrio o plástico. Asimismo, la startup está evaluando alianzas con gobiernos locales para crear “viviendas de emergencia” que puedan imprimirse en terreno inexplorado. La visión de Salvatto es clara: transformar la impresión 3D de hormigón de una curiosidad tecnológica en una herramienta estándar para la construcción de hogares dignos y asequibles.