Un giro estratégico ante la escasez de agua
En los últimos años, Marruecos ha visto cómo los periodos de sequía se vuelven más frecuentes e intensos, afectando tanto a la agricultura como al abastecimiento urbano. Ante esta realidad, el gobierno decidió replantear su enfoque tradicional, que se basaba principalmente en presas y acuíferos, y buscar soluciones que garantizaran un suministro constante independientemente de las lluvias.
La alianza con España: conocimiento y tecnología
España posee una de las experiencias más avanzadas en desalación de agua de mar, con plantas operativas en la costa mediterránea y atlántica que han demostrado su eficiencia durante décadas. Marruecos decidió establecer un acuerdo de cooperación técnica que incluye transferencia de know‑how, capacitación de ingenieros marroquíes y la posibilidad de financiar parte del proyecto mediante líneas de crédito favorables.
Este acercamiento no es casual: ambas naciones comparten cuencas transfronterizas y enfrentan desafíos climáticos similares. El convenio firmado en 2024 establece un marco de trabajo conjunto para el diseño, construcción y puesta en marcha de la futura planta, así como para el intercambio de datos sobre calidad del agua y gestión de residuos salinos.
La planta desaladora más grande de África
La instalación que se está erigiendo cerca de la ciudad de Agadir tendrá una capacidad de producción de 300 millones de metros cúbicos de agua potable al año, lo que la convierte en la mayor desaladora del continente africano. Para dimensionar su escala, basta decir que su salida equivale al consumo anual de aproximadamente seis millones de personas.
El complejo incluye varias etapas de pretratamiento, ósmosis inversa de alta presión y sistemas de recuperación de energía que permiten reducir el consumo eléctrico en un 40 % respecto a plantas convencionales de similares dimensiones. Además, se han incorporado paneles solares en las zonas auxiliares para cubrir parte de la demanda energética con fuentes renovables.
Impacto esperado en la región
Los beneficios del proyecto van más allá del simple suministro de agua. Se prevé que la disponibilidad hídrica estable impulse el desarrollo agrícola en los valles de Souss y Massa, donde se cultivan cítricos, hortalizas y productos de exportación. Asimismo, las ciudades costeras verán aliviada la presión sobre sus acuíferos, reduciendo el riesgo de intrusión salina.
Desde el punto de vista social, el acceso garantizado a agua potable mejorará las condiciones de vida en comunidades rurales que actualmente dependen de pozos poco fiables. Los planes del gobierno incluyen programas de tarificación social para asegurar que los hogares de menores ingresos puedan acceder al servicio sin que represente una carga económica desproporcionada.
Desafíos medioambientales y cómo se abordan
La desalación genera como subproducto una salmuera concentrada que, si se devuelve al mar sin tratamiento, puede afectar la vida marina. Para mitigar este efecto, la planta incorpora un sistema de difusión que diluye la salmuera en corrientes de alta energía antes de su descarga, cumpliendo con los estándares internacionales de calidad ambiental.
Además, se está realizando un seguimiento continuo de la biodiversidad costera mediante boyas sensores que miden temperatura, pH y concentración de oxígeno disuelto. Los datos se comparten con instituciones académicas marroquíes y españolas para ajustar en tiempo real los parámetros de operación y minimizar cualquier impacto ecológico.
Un modelo para otros países africanos
El proyecto marroquí-aspañol se está observando con interés por otras naciones del Sahel y del norte de África que enfrentan problemas de escasez hídrica similares. Se están organizando visitas técnicas y talleres donde se presentan los resultados preliminares y se discuten posibilidades de replicar el modelo, adaptándolo a las condiciones locales y a los marcos regulatorios de cada país.
De esta manera, la iniciativa no solo responde a una necesidad inmediata de Marruecos, sino que también sienta las bases para una colaboración regional más estrecha en materia de gestión del agua, energía y cambio climático.