En los últimos días, agentes de la Ertzaintza han detectado un patrón inusual en varios barrios de Bilbao, Vitoria-Gasteiz y San Sebastián: pequeñas cantidades de plastilina o trozos de papel aparecen introducidos en el interior de las cerraduras de puertas de viviendas particulares. Este hallazgo, aunque aparentemente inofensivo, ha activado los protocolos de seguridad porque podría estar relacionado con intentos de manipulación o vigilancia de los accesos domiciliarios. La autoridad policial ha emitido una comunicado dirigido a la ciudadanía para informar, tranquilizar y ofrecer pautas de actuación frente a este fenómeno.

¿Qué han encontrado los agentes?

Durante las inspecciones rutinarias y a raíz de denuncias vecinales, los agentes han observado que, en algunos casos, la plastilina se encuentra moldeada en forma de bolitas o tiras finas que quedan atrapadas entre el cilindro y el pestillo de la cerradura. En otras situaciones, se han hallado pequeños rectángulos de papel, a veces doblados, que dificultan el giro correcto de la llave. Los técnicos de la Ertzaintza han verificado que ninguno de estos elementos proviene de trabajos de mantenimiento legítimo ni de actividades de construcción en los edificios afectados.

El material no causa daños estructurales inmediatos a la cerradura, pero su presencia puede interferir con el mecanismo de cierre, provocando que la llave gire con dificultad o que la puerta quede ligeramente entreabierta tras el cierre. Además, la aparición repetida de estos marcadores sugiere una intención deliberada más allá de un simple accidente.

Posibles motivaciones detrás del hallazgo

Las fuerzas de seguridad descartan, por ahora, que se trate de un acto vandálico aleatorio. Los investigadores manejan varias hipótesis:

  • Señalización para posibles intrusos: algunos expertos en seguridad doméstica apuntan a que la plastilina o el papel podrían servir como marca visual para indicar a terceros que la vivienda ha sido observada o que su rutina de entrada y salida ha sido monitorizada.
  • Prueba de manipulación de cilindros: colocar un material blando dentro de la cerradura permite comprobar, sin dejar rastro evidente, si el cilindro es vulnerable a técnicas de ganzuado o bumping.
  • Señal de ocupación o ausencia: en contextos de alquiler temporal o segundas residencias, dejar un pequeño objeto dentro de la cerradura podría ser usado por quien realiza el seguimiento para saber si la puerta ha sido abierta recientemente.

Aunque ninguna de estas teorías ha sido confirmada formalmente, la Ertzaintza considera prudente tratarlas como indicios de posible actividad delictiva preparatoria y, por ello, ha intensificado la vigilancia en las zonas donde se han registrado los hallazgos.

Recomendaciones de la Ertzaintza para proteger el domicilio

Ante esta situación, la policía autonómica ha elaborado una lista de medidas preventivas que los ciudadanos pueden aplicar de forma inmediata:

  • Inspeccionar visualmente la cerradura al entrar y salir del hogar, prestando atención a cualquier objeto extraño o a residuos de material.
  • Limpiar periódicamente el cilindro con un soplador de aire comprimido o un cepillo suave para eliminar restos de plastilina o papel que puedan haber quedado adheridos.
  • Considerar la instalación de protectores de cilindro (también conocidos como escudos anti-bumping) que dificultan la introducción de objetos extraños.
  • Si se detecta algún marcador, no manipularlo con los dedos; utilizar guantes y colocar el objeto en una bolsa sellada para entregarlo a la policía como evidencia.
  • Reforzar la iluminación exterior y, si es posible, instalar una cámara de visión nocturna que apunte a la puerta principal.
  • Mantener una comunicación fluida con los vecinos; compartir información sobre cualquier actividad sospechosa observada en la zona.

Los agentes subrayan que la mayoría de estos pasos son sencillos y no requieren una inversión significativa, pero pueden reducir considerablemente el riesgo de que un intento de manipulación pase desapercibido.

Qué hacer si detectas un marcador

En caso de encontrar plastilina, papel o cualquier otro material extraño dentro de la cerradura, la Ertzaintza recomienda seguir este procedimiento:

  1. No forzar la llave ni intentar retirar el objeto con herramientas punzantes, pues podría dañar el mecanismo.
  2. Aislar la zona y evitar que terceros manipulen la cerradura.
  3. Llamar al número de atención ciudadana de la Ertzaintza (091) o acudir a la comisaría más cercana para entregar el hallazgo.
  4. Proporcionar a los agentes datos precisos: fecha, hora, descripción del objeto y cualquier circunstancia relevante (por ejemplo, presencia de vehículos desconocidos o personas merodeando).
  5. Seguir las indicaciones de los agentes respecto a la posible sustitución del cilindro o la instalación de medidas de seguridad adicionales.

La colaboración ciudadana es esencial para que los investigadores puedan analizar patrones, identificar posibles responsables y evitar que estos actos se repitan.

Colaboración ciudadana y prevención comunitaria

La Ertzaintza ha puesto a disposición de los vecinos un formulario en línea donde pueden registrar de forma anónima cualquier incidencia relacionada con marcas en cerraduras. Asimismo, se están organizando charlas informativas en asociaciones de vecinos y colegios profesionales de cerrajeros para difundir conocimientos sobre técnicas de manipulación y cómo reconocer señales de alerta temprana.

El objetivo es crear una red de vigilancia vecinal que actúe como primer filtro de detección. Cuando varios residentes reportan situaciones similares en un mismo sector, los agentes pueden focalizar patrullajes y revisar grabaciones de cámaras de seguridad públicas o privadas con mayor eficacia.

Mientras continúan las investigaciones, la policía recuerda que la mayoría de los hogares no presentan riesgo inmediato, pero que la prevención y la atención a los detalles marcan la diferencia entre una tentativa frustrada y un suceso lamentable.