Jordi Martí, arquitecto: "Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana"
En una entrevista concedida el 11 de junio de 2026 en Madrid, el reconocido arquitecto Jordi Martí explicó por qué los toldos vegetales se están convirtiendo en la solución más eficaz para combatir el aumento de las temperaturas en los hogares urbanos. Según Martí, colocar una capa de plantas sobre la terraza equivale a instalar un radiador natural que absorbe el sol y devuelve frescura al interior de la vivienda.
El contexto del calor urbano
Los últimos años han registrado un incremento sostenido de las olas de calor en la península ibérica. Las ciudades, con su densidad de edificios y escasa vegetación, se convierten en auténticos “islas de calor”. Los residentes buscan alternativas que reduzcan la dependencia de la climatización artificial, que además de costosa, incrementa la huella de carbono.
¿Por qué los techos tradicionales no bastan?
Los tejados de hormigón o teja reflejan parte de la radiación solar, pero gran parte del calor se irradia hacia el interior a través de paredes y ventanas. Además, la falta de aislamiento térmico en muchas construcciones antiguas hace que el efecto se amplifique.
Qué es un toldo verde
Un toldo verde consiste en una estructura ligera —generalmente de aluminio o madera— recubierta con una capa de sustrato y una selección de plantas trepadoras o suculentas. La vegetación se instala sobre la terraza, creando una capa viva que actúa como barrera térmica y como filtro de aire.
Tipos de sistemas
- Toldos modulares: paneles prefabricados que se ensamblan rápidamente.
- Jardines colgantes: macetas suspendidas que permiten una mayor flexibilidad de diseño.
- Sistemas de riego automatizado: integrados con sensores de humedad para optimizar el consumo de agua.
Ventajas térmicas y energéticas
Jordi Martí destaca que la vegetación absorbe la radiación solar y la evapora a través de la transpiración, proceso conocido como enfriamiento evaporativo. Este mecanismo reduce la temperatura de la superficie del toldo entre 5 y 12 °C, lo que se traduce en una disminución de la carga térmica interior de hasta un 30 %.
Al reducir la necesidad de aire acondicionado, los usuarios pueden ahorrar entre 15 % y 25 % en la factura eléctrica durante los meses de verano. Además, la menor demanda energética contribuye a una reducción significativa de emisiones de CO₂.
Impacto ambiental y estético
Los toldos verdes no solo benefician al interior de la vivienda, sino que también mejoran la calidad del aire urbano. Las plantas capturan partículas en suspensión y dióxido de carbono, liberando oxígeno y favoreciendo la biodiversidad local al ofrecer refugio a insectos y aves.
Desde el punto de vista estético, la presencia de verde en la fachada aporta una sensación de bienestar y conecta a los habitantes con la naturaleza, algo que la arquitectura contemporánea busca cada vez más.
Cómo instalar un toldo verde y qué considerar
Instalar un toldo verde requiere planificación y atención a varios factores:
- Orientación: las terrazas orientadas al sur reciben más radiación directa, lo que favorece el crecimiento de plantas resistentes al sol.
- Tipo de sustrato: se recomienda un sustrato ligero y bien drenado para evitar el encharcamiento.
- Selección de especies: suculentas, jazmín, hiedra y lavanda son opciones populares por su resistencia y bajo mantenimiento.
- Mantenimiento: podas periódicas y control de plagas son esenciales para mantener la salud del ecosistema.
Jordi Martí sugiere colaborar con arquitectos o paisajistas especializados para garantizar que el diseño cumpla con los requisitos estructurales del edificio y con la normativa local.
Opiniones de expertos y usuarios
Varios expertos en climatología urbana confirman los datos presentados por Martí. Un estudio reciente del Instituto de Energía Renovable mostró que los edificios con toldos verdes redujeron su consumo de climatización en un 22 % durante el periodo de máxima temperatura.
Los usuarios que ya han adoptado esta solución destacan la sensación de frescura al entrar a casa y el valor añadido estético que aporta al inmueble. “Es como abrir una ventana al jardín sin perder privacidad”, comenta una residente de Barcelona.
Perspectivas de futuro
Con la creciente presión de la normativa europea para reducir la huella de carbono de los edificios, se prevé que los toldos verdes pasen de ser una solución alternativa a convertirse en un estándar de diseño urbano. Jordi Martí anticipa que, en los próximos cinco años, la mayoría de los proyectos de renovación de terrazas incluirán algún tipo de vegetación integrada.
El arquitecto también plantea la posibilidad de combinar los toldos verdes con paneles fotovoltaicos transparentes, creando fachadas híbridas que generen energía y, al mismo tiempo, regulen la temperatura interior.