El martes 9 de junio de 2026, la selección española femenina de fútbol se juega su última oportunidad de clasificar de forma directa al Mundial de 2027. El escenario será el estadio Laugardalsvöllur de Reikiavik, donde las dirigidas por Sonia Bermúdez se enfrentarán a Islandia a partir de las 21:00 hora peninsular española. Un triunfo o, al menos, igualar el resultado que obtenga Inglaterra frente a Ucrania en Liverpool bastaría para sellar el primer puesto del grupo y, con ello, el pasaporte a la cita que se celebrará en Brasil.

El último partido de la fase

España llega a este encuentro con una ventaja psicológica: en el duelo anterior, disputado el 3 de marzo en el Estadio de la Cerámica de Castellón, la victoria fue contundente por 3-0. Ese resultado dejó claro que el equipo sabe imponerse al rival nórdico cuando impone su ritmo y controla la posesión. Sin embargo, el técnico Bermúdez ha advertido en varias ocasiones que Islandia es un equipo «muy poderoso en juego aéreo, en duelos y en transiciones rápidas», lo que obliga a la selección a no confiarse y a buscar el gol cuanto antes.

La clasificación del grupo muestra a España y Inglaterra luchando por la primera plaza, mientras que Ucrania y Islandia intentan impedir que cualquiera de los dos favoritos logre el billete directo. La única manera de asegurar el primer puesto sin depender de otros resultados es ganar en Reikiavik; si el partido termina en empate, España necesitará que Inglaterra no obtenga más puntos que ella en su enfrentamiento contra Ucrania.

Claves para el triunfo

Para que el último esfuerzo de España se traduce en victoria, el cuerpo técnico ha señalado tres aspectos fundamentales:

  • Presión alta desde el inicio: recuperar el balón en campo rival evitará que Islandia pueda lanzar sus rápidas transiciones y aprovechar su juego aéreo.
  • Verticalidad en los últimos metros: las delanteras deben buscar espacios entre las líneas y finalizar con precisión antes de que la defensa islandesa se reorganice.
  • Solidez defensiva en balón parado: Islandia suele ser peligrosa en saques de esquina y faltas laterales; mantener la marca y atacar el primer punto será esencial.

En el entrenamiento previo al viaje, Bermúdez enfatizó la importancia de la mentalidad: «Todas firmamos llegar a este partido con opciones de sumar tres puntos y poder clasificarnos de forma directa. Las jugadoras están muy metidas en el partido de mañana». Esa declaración resume el enfoque del grupo, que busca convertir la presión en energía positiva.

Contexto y antecedentes

El historial entre ambas selecciones muestra una ligera ventaja para España: de seis enfrentamientos oficiales, el equipo español ha ganado dos, empatado tres y perdido uno. El último antecedente, el mencionado 3-0 en Castellón, sirvió como referencia de lo que puede ocurrir cuando España impone su estilo de juego basado en la posesión y la creación de juego por bandas.

Islandia, clasificada actualmente en el puesto 17 del ranking FIFA, ha mejorado notablemente su nivel en los últimos años, especialmente en su capacidad para defender en bloque bajo y salir rápido al contraataque. Su estilo directo y físico representa un reto para cualquier equipo que pretenda dominar el partido mediante la posesión.

Por su parte, España ocupa la primera posición del ranking FIFA entre los equipos europeos y llega al encuentro con una racha de resultados positivos en las eliminatorias, incluyendo victorias importantes contra equipos de mayor tradición futbolística. La confianza del plantel está alta, pero el cuerpo técnico sabe que ningún detalle puede dejarse al azar en una fase donde un solo punto puede marcar la diferencia entre el Mundial y la repesca.

El rol de Sonia Bermúdez

La entrenadora, que asumió el mando del equipo en 2024, ha trabajado para consolidar un estilo de juego que combine técnica individual con cohesión colectiva. En sus comparecencias previas al partido, Bermúdez ha subrayado la necesidad de «hacer gol cuanto antes» para evitar que el partido se alargue y crezca la tensión. Además, ha destacado la importancia de la rotación inteligente para mantener a las jugadoras frescas durante los noventa minutos, considerando el posible desgaste por el viaje y el cambio de horario.

El liderazgo de Bermúdez se ha traducido en una mayor responsabilidad de las capitanas, quienes han tomado la palabra en los vestuarios para reforzar el mensaje de unidad y esfuerzo máximo. Esa cohesión interna es, según el propio cuerpo técnico, uno de los factores que podrían inclinar la balanza a favor de España en un partido donde cada detalle cuenta.

Con el pitido inicial programado para las 21:00, los ojos del fútbol femenino se centrarán en Laugardalsvöllur. Un gol temprano podría allanar el camino hacia la celebración, mientras que un empate mantendría la incertidumbre hasta el final del partido de Inglaterra-Ucrania. Sea cual sea el escenario, el último esfuerzo de España quedará grabado como el capítulo decisivo de su camino hacia el Mundial de 2027.