Qué: Cuba atraviesa una lenta agonía eléctrica, con apagones que se suceden día a día; quién: la población cubana y el gobierno; cuándo: desde principios de marzo de 2024 y en aumento en los últimos meses; dónde: la capital, La Habana, y provincias como Santiago de Cuba, Holguín y Camagüey; por qué: la combinación de infraestructura envejecida, falta de combustible y sanciones internacionales ha mermado la generación y distribución de energía.

Orígenes de la crisis eléctrica en Cuba

El sistema eléctrico cubano depende casi exclusivamente de centrales térmicas que queman fuel oil importado. Desde la década de 1990, la falta de recursos ha obligado al país a operar con una capacidad limitada, pero la reciente escasez de combustible ha empujado el sistema al borde del colapso.

  • Infraestructura obsoleta: más del 60 % de las plantas de generación superan los 30 años sin una renovación significativa.
  • Restricciones de importación: el embargo de EE. UU. y las sanciones de la UE dificultan la adquisición de fuel oil y repuestos.
  • Clima extremo: tormentas tropicales y olas de calor han forzado el cierre temporal de varias subestaciones.

Estos factores se combinaron para crear una situación en la que la demanda supera la oferta, obligando a los operadores a cortar la energía de forma rotativa.

Cómo viven los cubanos los apagones

Los cortes de luz no son meros inconvenientes; se han convertido en una verdadera prueba de resistencia para la población. Cada apagón dura entre dos y ocho horas, y suele producirse en horarios críticos, como la tarde, cuando la mayoría de los comercios y escuelas están en plena actividad.

Impacto en la salud

Los hospitales dependen de generadores que, a su vez, consumen fuel oil escaso. Cuando estos generadores fallan, los equipos de cuidados intensivos quedan sin soporte, poniendo en riesgo la vida de pacientes críticos.

Escuelas y educación

Las aulas sin luz no pueden usar tecnologías digitales, lo que obliga a volver a métodos tradicionales. Los estudiantes pierden horas de estudio y los maestros deben improvisar con luz de vela.

Economía informal y comercio

Los pequeños negocios, que representan el 70 % del empleo en la isla, se ven obligados a cerrar durante los apagones. Los vendedores ambulantes pierden ingresos, y los mercados de alimentos experimentan pérdidas de mercancía perecedera.

Respuesta del gobierno cubano

Ante la presión social, el gobierno ha anunciado una serie de medidas para mitigar la crisis, aunque la efectividad de las mismas es objeto de debate.

  • Racionamiento de energía: se ha implementado un plan de rotación de suministro por barrios, intentando equilibrar la carga.
  • Inversión en energías renovables: se prometieron 500 MW de energía solar y eólica para 2028, aunque la ejecución todavía está en fase piloto.
  • Acuerdos internacionales: negociaciones discretas con países aliados para asegurar entregas de fuel oil a precios subsidiados.

Sin embargo, la falta de recursos financieros y la dependencia de importaciones siguen limitando la capacidad de respuesta.

Reacciones sociales y movilizaciones

La población ha empezado a organizarse de forma espontánea. En varios barrios de La Habana se han creado “grupos de respaldo” que comparten generadores portátiles y organizan turnos de vigilancia para proteger los equipos eléctricos.

Uso de redes sociales

Los cubanos utilizan plataformas digitales para alertar sobre los horarios de los próximos apagones y coordinar la distribución de alimentos y medicinas. Los mensajes suelen incluir hashtags como #LuzParaCuba y #ApagónSolidario.

Manifestaciones pacíficas

En los últimos weeks, se han registrado pequeñas concentraciones frente a edificios gubernamentales, donde la gente lleva velas y carteles que reclaman una solución urgente al problema energético.

Perspectivas a corto y largo plazo

Los analistas coinciden en que la solución pasa por diversificar la matriz energética. La dependencia del fuel oil es insostenible y expone al país a vulnerabilidades externas.

Oportunidades de energía solar

Cuba cuenta con un alto índice de radiación solar, lo que la convierte en un candidato ideal para instalaciones fotovoltaicas en zonas rurales y en techos de viviendas. Proyectos piloto en la provincia de Ciego de Ávila ya están demostrando reducciones del 30 % en el consumo de combustible.

Desafíos estructurales

La modernización de la red de transmisión requiere inversiones millonarias y una capacitación técnica que actualmente escasea. Además, la situación política y el acceso a financiamiento internacional siguen siendo barreras importantes.

Mientras tanto, la vida cotidiana de los cubanos seguirá marcada por la incertidumbre de los apagones. Cada noche, la luz de una vela o de una linterna se vuelve símbolo de resistencia y esperanza en medio de una agonía que aún no tiene fin.