BOE confirma la nueva periodicidad de la ITV para vehículos veteranos

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este martes 31 de mayo de 2026 la norma que obliga a los vehículos con más de diez años de antigüedad a pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) cada seis meses, duplicando la frecuencia anterior. La medida, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026, busca reducir el número de averías graves y accidentes vinculados a la degradación de componentes críticos en automóviles envejecidos.

¿Qué implica la nueva norma?

La disposición oficial establece que, a partir de la fecha señalada, cualquier coche, motocicleta o vehículo comercial que haya superado la década de uso deberá presentarse a la ITV dos veces al año, con un intervalo máximo de 180 días entre inspecciones. La normativa también incluye una serie de requisitos técnicos más estrictos, entre los que destacan:

  • Revisión exhaustiva del sistema de frenos, incluyendo discos, pastillas y cilindros.
  • Control del estado de la carrocería para detectar corrosión estructural.
  • Pruebas de emisiones más severas, con límites reducidos de CO₂ y partículas.
  • Verificación del sistema eléctrico y de la batería, especialmente en vehículos híbridos.

Los centros de inspección deberán registrar cada visita en una base de datos nacional, lo que permitirá a la DGT monitorizar el cumplimiento y detectar patrones de riesgo.

Impacto directo en los propietarios

Para los conductores, la medida supone un aumento de los costes anuales de mantenimiento. Según estimaciones de la Asociación de Consumidores de Automoción, el gasto medio por inspección se sitúa en torno a 55 €, lo que eleva el desembolso anual a aproximadamente 110 € para los propietarios de coches de más de diez años.

Sin embargo, la normativa también abre la puerta a beneficios indirectos:

  • Mayor seguridad vial: Al detectar fallos antes de que se conviertan en emergencias, se reducen las probabilidades de accidentes graves.
  • Valor de reventa: Un historial de ITV sin observaciones mejora la percepción del comprador y puede incrementar el precio de venta.
  • Reducción de emisiones: Los vehículos que superan los límites de contaminantes deberán ser reparados o, en casos extremos, retirados del tráfico.

Excepciones y casos especiales

La norma contempla algunas excepciones. Los vehículos históricos declarados como “clásicos” por la Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA) pueden solicitar una inspección anual en lugar de semestral, siempre que mantengan su estado original y no se utilicen como transporte habitual. Asimismo, los coches eléctricos con más de diez años de uso están exentos de la prueba de emisiones, aunque siguen obligados a la revisión mecánica y eléctrica.

Reacciones de asociaciones y expertos

La medida ha generado opiniones encontradas. La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) ha manifestado su preocupación por el impacto económico en los autónomos que dependen de vehículos antiguos para su actividad. Por otro lado, la Asociación de Seguridad Vial ha aplaudido la iniciativa, argumentando que “la prevención es la mejor herramienta para reducir la siniestralidad en carreteras”.

Expertos en mecánica automotriz señalan que la mayor frecuencia de inspecciones obligará a los talleres a actualizar sus equipos de diagnóstico, lo que a su vez impulsará la modernización del sector.

Cómo cumplir con la nueva periodicidad

Para evitar sanciones y garantizar que el vehículo sigue siendo apto para circular, los propietarios deben seguir una serie de pasos:

  1. Planificar la inspección con antelación: Reservar la cita en el centro de ITV al menos 15 días antes del vencimiento.
  2. Realizar mantenimiento preventivo: Cambiar fluidos, revisar frenos y neumáticos antes de la inspección.
  3. Documentar reparaciones: Conservar facturas y certificados que demuestren el cumplimiento de los requisitos técnicos.
  4. Consultar la base de datos DGT: Verificar el historial de inspecciones y posibles observaciones pendientes.

En caso de observaciones menores, la normativa permite corregirlas en un plazo de 30 días sin necesidad de una nueva inspección completa.

Perspectivas a futuro

La medida forma parte de un plan más amplio del Gobierno para mejorar la seguridad vial y cumplir los objetivos de reducción de emisiones fijados por la Unión Europea para 2030. Se espera que, en los próximos años, se amplíen los criterios de inspección a vehículos con menos de diez años, especialmente en zonas con alta densidad de tráfico y contaminación.

Mientras tanto, la presión sobre los conductores de coches veteranos se intensifica, y la adaptación a la nueva frecuencia de la ITV se convierte en una prioridad para evitar multas de hasta 200 € y la inmovilización del vehículo.