Julián Álvarez, la joven estrella del fútbol argentino, y Emilia Ferrero, modelo y actriz española, han encontrado en la capital española un oasis de tranquilidad para criar a su bebé Amadeo. Desde principios de 2026, la familia vive en una casa situada en una zona residencial de los alrededores de Madrid, donde el ruido de la ciudad queda atrás y el diseño interior apuesta por la simplicidad y la amplitud. La elección de este estilo responde a su deseo de crear un espacio sereno y funcional que acompañe el ritmo de sus carreras y la infancia de su hijo.
Un refugio lejos del bullicio
La ubicación del domicilio está estratégicamente elegida: a pocos minutos del centro de Madrid, pero rodeada de áreas verdes y calles poco transitadas. El barrio, conocido por sus amplias avenidas arboladas y su ambiente familiar, permite a la pareja disfrutar de la vida urbana sin sacrificar la privacidad. La cercanía a parques como el Casa de Campo brinda la posibilidad de escapadas al aire libre, mientras que la conexión de alta velocidad con el estadio y los estudios de producción garantiza que los compromisos profesionales no se vean afectados.
Ventajas de vivir en la periferia de la capital
- Tranquilidad: la ausencia de ruido constante favorece el descanso y la concentración.
- Espacio: terrenos más amplios que en el centro permiten jardines y áreas de juego.
- Calidad del aire: menor contaminación favorece la salud de Amadeo.
Diseño minimalista: la estética que eligen
El interior de la vivienda se rige por una paleta de colores neutros – blancos, grises y tonos tierra – que amplían visualmente los espacios. Cada mueble está cuidadosamente seleccionado por su funcionalidad y líneas depuradas. Los materiales predominantes son la madera clara, el hormigón pulido y el vidrio, creando una atmósfera de luz natural y orden. La ausencia de objetos decorativos recargados permite que la familia se centre en lo esencial: la convivencia y el crecimiento de Amadeo.
El salón, con sus ventanales del suelo al techo, se abre directamente al jardín, borrando la frontera entre interior y exterior. Un sofá modular de tonos claros invita al descanso, mientras que una mesa de centro de mármol sirve tanto para el café matutino como para los bocadillos de Emilia después de los entrenamientos.
Elementos clave del minimalismo
- Iluminación natural: grandes ventanales y claraboyas que inundan los ambientes.
- Almacenamiento oculto: armarios empotrados que mantienen el orden.
- Texturas suaves: alfombras de fibra natural y cojines de lino.
El jardín XL: espacio para la familia
El verdadero corazón del hogar es el jardín de más de 800 metros cuadrados, un verdadero XL que combina áreas verdes, una zona de juegos y un pequeño huerto urbano. En la primavera, Emilia y Julián cultivan hierbas aromáticas y verduras, una actividad que comparten con Amadeo mientras él explora el césped bajo la supervisión de su madre.
El diseño del jardín sigue la misma línea minimalista: caminos de piedra lisa, una piscina de forma rectangular y una zona de descanso con tumbonas de madera. Un pérgola cubierta de enredaderas crea un refugio sombreado donde la familia disfruta de las tardes de verano.
Características del jardín
- Zona de juego: columpios y una pequeña pista de arena segura para Amadeo.
- Huerto urbano: tomates, albahaca y lechugas cultivadas sin pesticidas.
- Piscina de diseño: borde infinito que refleja el cielo madrileño.
Cómo la vida en Madrid influye en su rutina
El ritmo de la ciudad se adapta a la rutina familiar. Por la mañana, Julián entrena en el estadio de la ciudad, mientras Emilia asiste a sesiones de fotografía y producción en el centro. Al regresar, ambos comparten la tarde en el jardín, donde el niño juega y la pareja disfruta de una comida al aire libre. Los fines de semana, la familia aprovecha los parques y museos de Madrid, combinando cultura y ocio sin perder la sensación de hogar.
Esta organización permite que el deporte de alto nivel y la vida creativa coexistan sin generar estrés. La cercanía a escuelas internacionales y guarderías de alta calidad también garantiza una educación adecuada para Amadeo, reforzando la decisión de establecerse en esta zona.
Detalles de la decoración y los materiales
Los materiales elegidos para la vivienda priorizan la sostenibilidad. Los suelos de parquet provienen de bosques gestionados responsablemente, mientras que la pintura utilizada es libre de compuestos orgánicos volátiles, favoreciendo la salud respiratoria. Los electrodomésticos de cocina son de bajo consumo energético y la instalación de paneles solares en el tejado reduce la huella de carbono del hogar.
En la habitación de Amadeo, el mobiliario es modular y adaptable al crecimiento del niño. Una cuna convertible se transforma en cama infantil, y las paredes están decoradas con murales suaves que estimulan la imaginación sin sobrecargar visualmente.
Toques personales que hacen la diferencia
- Obras de arte: piezas contemporáneas seleccionadas por Emilia que aportan color sin romper la armonía.
- Biblioteca minimalista: estanterías abiertas con libros de fútbol, moda y literatura infantil.
- Tech integrado: sistema de sonido ambiental y control de luces por voz que simplifica la vida diaria.
En resumen, la casa de Julián Álvarez, Emilia Ferrero y su bebé Amadeo es mucho más que una residencia; es un proyecto de vida que combina la exigencia de dos carreras internacionales con el deseo de crear un entorno sereno y saludable para su hijo. El diseño minimalista, el amplio jardín y la ubicación estratégica en Madrid se conjugan para ofrecer una calidad de vida que muchos envidian, pero que la familia ha logrado construir a su medida.