Un regreso inesperado a la pista

El 1 de junio de 2026, el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, apareció en el complejo de entrenamiento de la Real Federación Española de Tenis en Madrid con una escena poco habitual: ejercitaba sus golpes con la única herramienta disponible, su mano izquierda. La lesión que le obligó a inmovilizar la muñeca derecha –una fractura por sobrecarga ocurrida durante el último torneo de Roland Garros– aún no le permite volver a la normalidad, pero el joven español decidió no esperar a la completa curación para volver a tocar la pelota.

Este regreso anticipado responde a dos factores clave: la necesidad de mantener el ritmo físico antes del próximo Grand Slam de Wimbledon y la voluntad de demostrar que su proceso de rehabilitación avanza a buen paso. Alcaraz, de 22 años, ha demostrado una madurez mental que va más allá de su edad, y entrenar con una sola mano se ha convertido en su nuevo desafío.

¿Qué implica entrenar con una sola mano?

Entrenar con una sola mano no es simplemente cambiar la posición del grip; implica una reconfiguración completa del cuerpo. Los entrenadores y fisioterapeutas de Alcaraz han adaptado su rutina para reforzar la musculatura del hombro, del tronco y, sobre todo, de la muñeca izquierda. Cada golpe se vuelve una lección de equilibrio y de coordinación.

Adaptaciones técnicas

  • Servicio modificado: Alcaraz ha sustituido el saque tradicional por un “service swing” con la izquierda, trabajando la explosividad sin comprometer la muñeca lesionada.
  • Golpes de fondo: Se ha centrado en el drive de derecha con la izquierda, lo que obliga a una rotación de torso más intensa y a un mayor uso del core.
  • Voleas y dejadas: La práctica de la red se ha simplificado a movimientos de reacción, evitando el uso de la mano derecha.

Estas adaptaciones no solo sirven para mantener la condición física, sino que también aportan una nueva perspectiva táctica. Alcaraz ha confesado que sentir la pelota con la izquierda le permite “recalibrar” su timing y su lectura del juego.

Reacciones del entorno profesional

Los primeros en observar el entrenamiento fueron los miembros del equipo técnico, entre ellos su entrenador principal, Juan Carlos Ferrero, y la fisioterapeuta jefe, Marta Sánchez. Ambos han destacado la disciplina del joven y la rapidez con la que ha incorporado los ejercicios de rehabilitación.

“Ver a Carlos trabajar con una sola mano es una prueba de su carácter. No es una solución temporal; es una estrategia para no perder ningún día de preparación”, declaró Ferrero en una breve entrevista.

Los rivales también han tomado nota. Novak Djokovic, quien se prepara para Wimbledon, comentó en su círculo que “Alcaraz está demostrando una resiliencia que pocos jugadores poseen. Será interesante ver cómo evoluciona su juego tras esta fase”.

Impacto en el calendario de torneos

El calendario de Alcaraz para el resto del año incluye Wimbledon, el US Open y varios Masters 1000. La lesión de la muñeca derecha podría limitar su capacidad de ejecutar el revés de dos manos, una de sus armas más potentes. Sin embargo, su equipo confía en que la adaptación a golpes con una sola mano le permitirá mantener un nivel competitivo.

En los próximos dos meses, Alcaraz participará en torneos de preparación en hierba y en pista dura, donde los movimientos rápidos y la precisión del golpe con la izquierda serán puestos a prueba. La estrategia será utilizar el juego de piernas y la velocidad para compensar cualquier limitación en la potencia del revés.

Perspectivas a futuro y lecciones para el tenis

El caso de Alcaraz abre una reflexión más amplia sobre la gestión de lesiones en el tenis profesional. Tradicionalmente, los jugadores optan por una pausa prolongada, pero la tendencia actual favorece la “rehabilitación activa”, donde el atleta sigue entrenando con limitaciones específicas.

Esta metodología, ya aplicada en deportes como el fútbol y el baloncesto, está ganando terreno en el tenis gracias a avances en fisioterapia y a la disponibilidad de datos biomecánicos en tiempo real. Alcaraz, al entrenar con una sola mano, se convierte en un referente de esta nueva filosofía.

Si bien la recuperación completa de la muñeca derecha todavía está en curso, los primeros indicadores son positivos: la inflamación ha disminuido, el rango de movimiento se ha ampliado y la fuerza de agarre está recuperándose gradualmente. Los próximos pasos incluyen sesiones de trabajo con la mano derecha bajo supervisión médica, con el objetivo de reincorporar el revés de dos manos antes del inicio del US Open.

En definitiva, la decisión de Alcaraz de volver a entrenar pese a la limitación es una muestra clara de su ambición y de la capacidad del tenis moderno para adaptarse a los desafíos físicos. Los aficionados podrán seguir disfrutando de su juego, ahora con una nueva capa de resiliencia que promete seguir sorprendiendo en los grandes escenarios.